♪ ♡ • Saya no Uta • ♡ ♪ PARTE 1


⚠️ Advertencia de contenido
Esta publicación contiene spoilers de Saya no Uta. Además, la historia aborda temas dirigidos a un público adulto que pueden resultar perturbadores para algunas personas.

🔞 Contenido para mayores de edad (+18) ⚠️ Spoilers 🩸 Violencia y gore 🧠 Terror psicológico 💔 Trauma y duelo 🩶Manipulación y relaciones poco saludables 🚫 Temas sensibles de índole sexual 😨 Horror corporal (body horror)


🎮 Título: Saya no Uta (沙耶の唄 / The Song of Saya)

🏢 Desarrolladora: Nitroplus

📅 Lanzamiento: 2003 (Japón)

🌐 Género: Novela visual, Horror psicológico, Horror cósmico, Drama, Romance oscuro

🎯 Clasificación: +18 (Adultos)

💻 Plataformas: PC (Windows), Disponible en Steam (versión internacional)

🌎 Idiomas: Japonés, Inglés (Existen parches creados por la comunidad para otros idiomas, dependiendo de la versión.)

⏳ Duración aproximada: 5–8 horas



Fuminori Sakisaka es un estudiante de medicina que ha perdido a sus padres en un accidente automovilístico. Hospitalizado de gravedad poco a poco empieza a recuperarse gracias a una cirugía de cráneo, su vista se recupera lentamente pero todo a su alrededor ha cambiado drásticamente, lo que percibe ya no es una habitación de hospital normal sino una gran masa de carne roja maloliente que le asusta, no entiende y no lo deja estar tranquilo.

Al estar “consciente”, sus amigos de la universidad deciden visitarlo en el hospital, Fuminori no quiere ver a nadie pues tampoco visualiza personas, solo ve enormes pedazos de carne emitiendo ruidos extraños que no logra entender por completo, sin embargo tampoco percibe hostilidad e incluso le costó darse cuenta que quienes lo visitaban eran sus amigos. No es que reconociera las voces pero la actitud y la estatura de ellos le hacía pensar que eran sus amigos y con cada visita por fin estuvo seguro de ello.

Fuminori estaba desesperado por una respuesta a lo que le estaba pasando, incluso llegó a pensar que estaba mejor cuando aún no recuperaba su vista, hasta que una noche a las 3:00 am aparece una jovencita en su habitación del hospital, una silueta humana, alguien a quien sí podía percibir como una persona normal no una masa de carne como todos los que lo visitaban. También escuchó su voz, suave y clara, no eran esos sonidos extraños que emitían sus amigos cuando lo visitaban o cuando los doctores y enfermeras hablaban con él con ruidos distorsionados que apenas podía entender. Esa silueta humana, la única diferente, sonriente y dulce, Saya se hacía llamar…

Saya es una jovencita delgada y a simple vista pequeña tanto de estatura como de edad, ella busca a su padre, un doctor que nunca volvió a casa, desapareció dejándola sola y Saya lo buscaba todas las noches en el hospital por si alguna vez volvía. Lo curioso es que se escondía de todos, vagaba por el hospital en las noches y le gustaba asustar a los demás pacientes pero nunca pudo asustar a Fuminori. Saya visitó a Fuminori las siguientes noches en su habitación por petición del mismo Fuminori. Por alguna extraña razón ella era para él como un respiro, con ella podía platicar, podía ver su piel blanca, podía escuchar su voz, todo lo que ya no podía hacer con las demás personas. En su desesperación por tenerla cerca, Fuminori le ofrece a Saya vivir en su casa con la promesa de ayudarle a encontrar a su padre y Saya, al no tener a nadie más, acepta. Ya no estarían solos en un mundo que, al menos para él, estaba lleno de carne, pus y olores penetrantes.

Ya instalados en casa de Fuminori todo sigue igual para él. Su casa envuelta en grandes pedazos de carne, la puerta de su casa, el piso, la casa de los vecinos, incluso los vecinos mismos, todo es carne desde sus ojos. Pero ahora iba a ser diferente porque al menos tenía a Saya quien estaba ahí en esa casa putrefacta. Todos los días lo esperaba después de la universidad, le preparaba “comida” que para él no sabía a nada bueno. No le apetecía la comida en general pero como Saya lo había preparado para él especialmente, Fuminori se esforzaba por comerlo todo. Pronto eso se volvió rutina como si fueran una pareja de casados…

En la universidad todos notaron el cambio en Fuminori, antes un muchacho amable y educado, ahora serio y distante. Sus amigos, Yoh, Omi y Koji atribuyeron el cambio en su personalidad a la pérdida de sus padres y preocupados trataban de hacerle compañía, incluso planeaban hacer un viaje de amigos los cuatro juntos para levantarle el ánimo pero a Fuminori no le interesaba y tampoco lo escondía. En la realidad de Fuminori es que no quería pasar más tiempo con ellos, para él eran pedazos de carne con voces distorsionadas, a las que había aprendido a entender poco a poco poniendo más atención pero era desagradable para él estar con sus amigos, él sabía que eran personas que anteriormente solían ser importantes para él, pero en su nuevo mundo de carne ya no eran humanos. 


Los amigos de Fuminori:

Yoh Tsukuba, amiga y compañera de Fuminori, estaba enamorada de él. Le confesó sus sentimientos antes del accidente y nunca tuvo respuesta… Su personalidad es sumisa, cobarde pero tierna, bonita y de buen cuerpo… (No se te olvide que tiene cuerpazo…)

Omi Takahata, mejor amiga de Yoh, amiga de Fuminori y novia de Koji. Tiene una personalidad más ruda, más honesta pero también un tanto descarada.

Koji Tonoh, mejor amigo de Fuminori, amigo de Yoh y novio de Omi. Se destaca por su personalidad relajada, medio desinteresado y un poquito confiado.


Fuminori periódicamente visitaba al psiquiatra, una doctora llamada Ryoko Tanbo quien estaba al tanto de su condición como paciente del hospital, le daba seguimiento al caso de Fuminori con respecto a la cirugía de cráneo. A éste punto NADIE sabía cómo veía él el mundo, no quería alertar a la psiquiatra contándole todo lo que había cambiado porque sería sujeto de pruebas o peor y por supuesto nadie sabía sobre Saya. Aprovechando la visita al hospital, Fuminori pregunta a Ryoko por el doctor Ogai, el padre de Saya, pues le había prometido a Saya que lo buscaría, pero Ryoko solo evade la pregunta con un “No ha vuelto por aquí”. Fuminori también pregunta por los hijos del doctor, Ryoko niega que el doctor Ogai haya tenido familia, nunca se supo que él se hubiera casado ni mucho menos tener hijos. Para la psiquiatra todas éstas preguntas estaban fuera de lugar, ¿Por qué el repentino interés de Fuminori por el doctor? ¿De qué familia estaba hablando? y como ninguno de los dos querían responder las preguntas del otro, la cita terminó.

Al llegar a casa, Saya lo espera como siempre, un abrazo, un beso y como cada noche un momento de intimidad también. Ella es demasiado hábil en el acto sexual, sabe exactamente cómo complacerlo y sorpresivamente Saya siempre quiere más. Fuminori no puede creer como ésta jovencita tan tierna puede ser tan experimentada y que encima de todo quiera estar con alguien como él, que se considera a sí mismo una persona solitaria y vacía, rota incluso, pero para Saya eso precisamente era lo que los había unido…

Un día cualquiera en la universidad Yoh se acerca a Fuminori para hablar con él pero él inmediatamente se aleja. De nuevo, Yoh intenta hablar con él en otro momento, él sabe que le debe una respuesta a su confesión pero no puede quererla, no quiere estar cerca de ella y en realidad a él nunca le gustó Yoh, él estaba de acuerdo en dejarse llevar por lo que sus amigos le imponían de forma indirecta. Omi y Koji hacían comentarios de Yoh y Fuminori juntos, que deberían salir, que lucían bien juntos, etc. así podrían ser dos parejitas de novios siendo todos amigos… Pero la situación había cambiado, Fuminori ya no soportaba siquiera estar cerca de ellos y cansado de Yoh siguiéndolo por una respuesta decidió ser grosero por primera vez con ella. Le gritó palabras desagradables, hirientes, algo que no era propio de Fuminori y aunque él sabía que lo que estaba diciendo era cruel, no le importó, quería que lo dejaran en paz y si esa iba a ser la manera más rápida entonces así iba a ser. Pronto el pedazo de carne huyó arrastrándose. Era Yoh, corriendo, alejándose llorando por lo horrible que él la había tratado… Omi, su mejor amiga, alcanzó a ver toda la escena, estaba furiosa por la manera tan déspota y repugnante con que había tratado a Yoh, Koji trató de calmar a su novia, mientras que Fuminori simplemente siguió su camino.

Fuminori decidió ir a casa caminando, le iba a tomar más tiempo pero no quería ver a las carnes moviéndose por la estación del metro, el aroma era tan desagradable que prefería estar alejado y al aire libre. Por otro lado, Koji no pudo calmar a Omi, su novia fue directo a la casa de Fuminori a reclamarle el trato a su amiga ¡Esto no se podía quedar así! Omi estaba cansada de la actitud de Fuminori, todo le perdonaban porque era la víctima aquí, era el que sufrió con la muerte de sus padres pero eso no era excusa para gritarle cruelmente a su amiga y estaba decidida a decírselo en su cara. Cuando Omi llegó a la casa de Fuminori tocó el timbre pero nadie abrió, no había manera que no hubiese llegado si salió casi después de gritarle a Yoh, entonces ¿Cómo es que no había llegado a casa? Así que Omi decidió entrar a la casa de Fuminori…


La casa de Fuminori:

La casa de Fuminori se volvió un lugar descuidado, él no distinguía el polvo o la suciedad, para él todo era carne con un olor desagradable y podrido. Era una casa grande de dos pisos en un barrio fino (? a pesar de tener varias habitaciones solo se usaban tres. La cocina, la habitación de Fuminori y una habitación acondicionada como sala. Saya comenzó a pintar todo lo que estuviera en la sala, los muebles, paredes, todo estaba pintado de un color que Fuminori percibía como verdoso, a pesar que veía todo como carne al menos ahora esa carne estaba pintada de un color menos grotesco para tener un poco de armonía al menos.

A la izquierda el panorama de carne, a la derecha lo que lleva pintado Saya

Omi rápidamente notó que algo no estaba bien en la casa de Fuminori, la puerta estaba sin seguro y entró sin problemas, llamó a Fuminori pero nadie respondió, vio algo viscoso saliendo del suelo de la cocina y la curiosidad no la dejaba tranquila, estaba temerosa pero su gran coraje supera por mucho el temor, nada iba a detenerla. Omi escuchó una voz distorsionada, un ruido raro que le heló la piel y al seguir el sonido de ese ruido, llegó a la cocina encontrándose con una cosa extraña y viscosa… Desde ese día a Omi no se le volvió a ver más…



Notas de Lili:

Hasta aquí dejamos la parte 1. Todavía está en un nivel tolerable y no tengo mucho que decir con respecto a la historia, por ahora. Traté de acordarme de los detalles importantes pero definitivamente es como un resumen jaja.

Me animé a jugar Saya no Uta por Morimens. Morimens es un juego roguelite con temática de Lovecraft que recientemente hizo una colaboración con el juego de Saya no Uta, quería entender el contexto detrás de ese personaje y cómo encajaba en el juego de Morimens. Además que el diseño de personaje en Morimens es precioso, me atrapó el diseño de Saya y no solo eso, el mismo Morimens iba arrojando imágenes o referencia a personajes que yo obviamente no conocía y así caí en Saya no Uta. También influyó mucho que mi husbando 3d ya lo había jugado y por ende, ya tenía el juego con todo y las escenas recortadas de la versión de Steam, él me insistía que lo jugara y yo en este momento, ya habiéndolo jugado siento que me hizo sufrir, pero al menos hay historia para escribir jaja. Ahh y sí, sí tengo un personaje favorito al menos… (Les debo las CG)

¡Nos vemos en la parte 2!

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